Las reinas del Norte

En el norte grande de Chile, además del maravilloso paisaje del desierto existen otro tipo de atracciones ligadas con las creencias religiosas y costumbres del pasado prehispánico latinoamericano. Entre ellas se cuenta la Fiesta de la Tirana, la celebración religiosa más importante del norte grande chileno.

Se realiza en honor a la Virgen del Carmen, patrona de Chile y tiene lugar una vez al año en la primera quincena de julio en el pueblito de La Tirana, ubicado en las cercanías a 72 kms  ciudad de Iquique, en la comuna de Pozo al monte, en el corazón de la Pampa del Tamarugal.

Esta fiesta es la segunda más popular de Chile después de la Fiesta del Rosario de Andacollo que se celebra en la IV Región y reúne a cerca de 500.000 feligreses.

Para la celebración de La Tirana la población de este pequeño pueblo aumenta de 560 habitantes a 200.000 y 250.000.

El pueblo de La Tirana está ubicado en la comuna de Pozo Almonte, en la I Región de Tarapacá, Chile. Durante las celebraciones se reúnen en el pueblo feligreses de todos los lugares del norte de Chile, incluso viajan desde Perú y Bolivia para homenajear a la Virgen, además de ellos, se reúne una importante cantidad de público y curiosos de todas partes del país  y del mundo que viajan para ser partícipes de la fiesta.

Los protagonistas y uno de los atractivos más importantes de esta celebración son los bailes religiosos. Están formados por más de un centenar de cofradías, cada una compuesta de decenas de personas encargados de bailar durante toda la fiesta, en forma programada e ininterrumpida usando coloridos trajes y vestimentas especiales, como máscaras y capas que se encargan de preparar todo el año para lucirlos la semana de la celebración.

La principal característica de la fiesta de La Tirana y causa principal de su atractivo es el sincretismo cultural que se produce al combinar símbolos cristianos con ritos indígenas, el fervor católico con las tradiciones andinas, creencias de origen histórico y fanta

sía popular.

Los visitantes así como los bailarines y fieles deben soportar importantes temperaturas durante el día, que en el desierto ascienden a casi 30 grados durante el día, para luego descender a casi 0 grados durante la noche.

El origen de esta celebración siempre estuvo más bien ligado a la tradición indígena nortina, sin embargo, hacia 1910, como parte de la chilenización de Tarapacá, se incluye esta nueva festividad en el calendario chileno un único día el 16 de julio evocando a la Virgen del Carmen patrona del Ejército de Chile. Como fiesta hasta 1917 estuvo separada de las autoridades de la iglesia, pero más tarde, fue el entonces obispo José María Caro quien acercó los bailes al rito católico.

Por otro lado, está la fiesta de la Virgen de la Candelaria es la celebración religiosa más importante de la Región de Atacama; cada primer domingo de febrero se reúnen cerca de 80.000 personas en Copiapó para honrar a la patrona de los mineros. En la fiesta de la Candelaria y en general en todas estas celebraciones, se define un cronograma de actividades que comienza con el saludo a la virgen, los “chinos”, como se les conoce a los integrantes de los bailes religiosos , ofrecen su baile para presentarse un año más ante su divina presencia; muchos de elllos lo hacen como una forma de pagar mandas, o para cumplir un año más devoción. El transcurso de la fiesta está acompañado por misas diarias, cuyas plegarias se erigen para pedir la protección de poblaciones vulnerables como niños, ancianos, y enfermos. También se hacen misas en honor al perdón y a la reconciliación y a los difuntos “chinos” y por los mineros.

Las procesiones, son un evento frecuente para las reinas del nortes, en ella se saca a la virgen en un corso ante la expetación y fe de sus seguidores, el recorrido no es muy extenso y es seguido de todos los bailes religiosos. Se puede decir que las procesiones son el apogeo de las fiestas religiosas, por la cantidad de fieles que reune y por la devoción que con la que se vive.

Más al sur, en la Región de Coquimbo, destaca la Fiesta de la Virgen de Andacollo, celebrada los días 24, 25 y 26 de diciembre, cuando otra multitud de personas arriba al poblado del mismo nombre para festejar a la Virgen del Rosario; tal como en La Tirana, el carnaval se realiza con cofradías y coloridos bailes.

Natalia Oróstegui

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